Por Andrés AcevedoEl devastador terremoto que afecto a Haití el martes de la semana pasada y que prácticamente destruyo a su capital Puerto Príncipe, es de lamentar
Esa tragedia que ha dejado decenas de miles de muertos, heridos y desaparecidos y, sobre todo un gran daño económico, nos ha afectado a los diez millones de dominicanos.
Los dominicanos no se han hecho esperar y han volcado toda su sensibilidad en ayuda humanitaria a la empobrecida nación.
Como familia dominicana, ese terremoto y su secuela de muerte y destrucción nos ha dolido en lo más profundo de nuestras almas.
Y es que el caso no es para meno, porque la República Dominicana es el único país que hace frontera con la nación mas empobrecida del hemisferio, y lo que sucede allí nos afecta directamente a los dominicanos.
Es correcto de parte del presidente Leonel Fernández haber sobrevolado la zona de desastre y ponerse a las órdenes de los haitianos.
Hay que ayudar a los haitianos, en todo lo que sea necesario, sobre todo por humanidad y, mas aun, para evitar que la crisis de la vecina nación sobrecargue la nuestra.
Hay que coordinar acciones para evitar que los problemas de salud que se producirán en Haití a causa de la descomposición de cadáveres, así como por la hambruna que matiza a esa empobrecida nación esa una doble carga para República Dominicana.




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